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¿Qué son las agruras, acidez o reflujo gastroesofágico?

Aunque con frecuencia se usa la palabra “acidez” para describir una variedad de problemas digestivos, en términos médicos, se trata de un síntoma de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE). En dicha afección, los ácidos gástricos refluyen o “retroceden” desde el estómago hacia el esófago. La acidez se describe como una fuerte sensación de ardor en el área en la boca del estómago, entre sus costillas o justo debajo del cuello. La sensación puede sentirse por el pecho y hasta la garganta y el cuello. Muchos adultos padecen esta sensación incómoda y ardiente al menos una vez al mes. Otros síntomas también pueden incluir vómitos, dificultad para tragar y tos crónica o ruidos silbantes.

¿Cuales son las causas del reflujo?

Al comer, los alimentos pasan de la boca al estómago a través de un tubo que se llama esófago. En el extremo inferior del esófago hay un pequeño anillo muscular que se denomina Esfínter Esofágico Inferior (EEI). El EEI funciona como válvula de una vía, al permitir que pasen los alimentos hacia el estómago. Normalmente el EEI se cierra de inmediato después de tragar a fin de impedir que retrocedan los jugos gástricos (que tienen un alto contenido de ácido) al esófago. El reflujo ocurre cuando el EEI no funciona como corresponde y permite que el ácido retroceda y queme la porción inferior del esófago. Esto irrita e inflama al esófago, y ocasiona la sensación de acidez, y con el tiempo puede incluso dañar el esófago.

¿Qué factores contribuyen al reflujo gastroesofágico?

Algunas personas nacen con un Esfínter (EEI) que es naturalmente débil. Sin embargo, para otros, los alimentos grasosos y picantes, ciertos tipos de medicamentos, ropa ajustada, tabaquismo, alcoholismo, ejercicio vigoroso o cambios en la posición corporal (agacharse o acostarse) pueden hacer que el EEI se relaje y se produzca el reflujo. Puede existir una Hernia Hiatal (ascenso de una porción del estómago a la cavidad torácica) en muchos pacientes que sufren de reflujo, si bien es posible que no produzca síntomas de acidez.

¿Cual es el tratamiento del reflujo gastroesofágico?

Por lo general se trata en tres pasos progresivos:

Cambios en el estado de vida

En muchos casos, un cambio de dieta y el tomar antiácidos de venta libre pueden reducir la frecuencia y la severidad de sus síntomas. La pérdida de peso, reducción o eliminación del hábito de fumar y del consumo de alcohol y la modificación de los hábitos de comida y de sueño también pueden ser de ayuda.

Terapia farmacológica

Si persisten los síntomas después de estos cambios en el estilo de vida, es posible que haga falta una terapia farmacológica. Los antiácidos neutralizan y algunos reducen la cantidad de ácido gástrico. Algunos son de venta libre, sin embargo,  es necesario que consulte a su gastroenterólogo o cirujano para saber cual es la dosis y tiempo de administración ideal de los medicamentos.

Cirugía

Los pacientes que no responden bien a los cambios en el estilo de vida o a las medicaciones, deberán aprender a sobrellevar su condición o bien podrán someterse a un procedimiento quirúrgico. La cirugía es muy eficaz para el tratamiento del reflujo.

Será necesario que hable con su cirujano a fin de decidir si usted es candidato para alguno de estos procedimientos.

¿En qué consiste la cirugía antireflujo?

La cirugía laparoscópica antirreflujo (a la que comúnmente se la denomina funduplicatura laparoscópica de Nissen) consiste en reforzar la “válvula” entre el esófago y el estómago al envolver el extremo inferior del esófago con la porción superior del estómago, pareciéndose al pan que envuelve a la salchicha de un “hot dog”.

En un procedimiento laparoscópico, los cirujanos usan incisiones pequeñas (5-10mm) a fin de acceder al abdomen a través de cánulas (instrumentos angostos tubulares). El laparoscopio, que se conecta a una pequeña cámara de video, se inserta a través de la pequeña incisión, y le brinda al cirujano una vista magnificada de los órganos internos del paciente en una pantalla de televisión. La totalidad de la operación se realiza “adentro” después de que el abdomen se expande al insuflarle gas.

¿Qué esperar después de la cirugía?

Los pacientes pueden realizar actividades livianas en casa después de la cirugía. El dolor posoperatorio suele ser leve. Por lo general no hace falta tomar medicación antirreflujo después de la operación.

Se debe modificar la dieta después de la cirugía y empiezar con una dieta líquida seguida de un progreso gradual hasta llegar a los alimentos sólidos. En el primer mes sentirá que le es difícil pasar los alimentos, pero este síntoma irá cediendo poco a poco. Es probable que pueda volver a sus actividades normales en poco tiempo. Debe ser valorado periódicamente por su cirujano después de la cirugía.

¿Existen efectos secundarios a esta operación?

Los estudios han mostrado que la vasta mayoría de los pacientes que se someten al procedimiento quedan libres de síntomas o tienen una importante mejoría en sus síntomas de reflujo.

Los efectos secundarios a largo plazo de este procedimiento son muy poco comunes. Algunos pacientes experimentan dificultad pasajera para tragar inmediatamente después de la operación. Esto suele resolverse entre uno a tres meses después de la cirugía.

En raras ocasiones, es posible que los pacientes requieran de un procedimiento para expandir el esófago (dilatación endoscópica) o una nueva operación.

Es posible que la habilidad de eructar o de vomitar se vea limitada, sin embargo, esto no condiciona un problema para disfrutar de su vida diaria.

¿Qué complicaciones pueden surgir?

Aunque la operación se considera segura, pueden ocurrir complicaciones tal como sucede con cualquier operación. Dichas complicaciones pueden incluir, mas no se limitan a una reacción adversa a la anestesia general, sangrado, lesión del esófago o algún otro órgano cercano. Infección de alguna de las heridas.

Su cirujano deberá conversar con usted sobre estos temas. También lo ayudará a decidir si los riesgos de la cirugía laparoscópica antirreflujo son menores que el tratamiento no quirúrgico.

Si tiene alguno de estos síntomas

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